En resumen
Pon a prueba a cada agencia con uno de tus propios vídeos en tu idioma de destino y, después, comprueba cinco puntos más: quién revisa la transcripción y la traducción, cómo se producen las voces, cómo se mantiene la coherencia de tu terminología, cómo se protege tu contenido y si recibes un presupuesto exacto y una fecha de entrega antes de que empiece la producción. Una agencia que confía en su calidad deja ver con claridad estos seis puntos.

